Vivimos rodeados de radiofrecuencia, aunque casi nunca lo pensemos. Abrimos el portátil, conectamos unos auriculares, enviamos una foto al móvil o vemos una serie en la Smart TV y todo parece “simplemente funcionar”. Pero detrás de esa comodidad hay estándares, canales, mecanismos de acceso al medio, autenticación, cifrado y normas